Tras horas, días, semanas de caminar y caminar, el Asesino Anónimo llega a "El lugar nunca imaginado". Y conversa con uno de los seres que vive allí.
AA: ¿Qué lugar es éste? ¡Nunca lo escuché nombrar!
Poblador: Es una larga historia. Según lo que mis abuelos me contaron, existe un mundo inventado por alguien. Todo está pensado y creado por esa persona. Pero hay lugares, como éste, que no se acordó de inventar, que jamás inventó. Entonces, este lugar está aislado del resto del mundo. Es 'el lugar nunca imaginado'.
El Asesino Anónimo lo miró, comprendió y siguió caminando.
El Asesino Anónimo, más tarde, llegó a otro lugar que jamás había visto: "El país de la felicidad". Su solo nombre ya le pareció absurdo. Preguntó a un hombre...
AA: ¿Y este lugar? ¿Qué es?
Hombre: Esta región es la parte optimista de quien creó nuestro mundo. Acá somos todos felices. No hay odio. No hay guerras. No hay divisiones. Cada vez que el Creador se siente feliz crea nuestras historias, entonces siempre somos felices. Por eso este es 'el país de la felicidad'.
El paisaje y su mente se borroneaban por momentos. Sin embargo, el Asesino lo saludó, le mostró las fotos que llevaba con él y siguió su marcha.
Sintiéndose ya algo cansado de tanto caminar, el Asesino llegó a otro lugar, pero no había ningún indicio de cuál era su nombre. Entonces preguntó a una mujer...
AA: ¿Dónde estamos?
Mujer: Oh, este lugar tiene muchos nombres, pero son tan horribles que nadie quiere recordarlos. Fue hecho con las más oscuras porciones del alma del Creador. Sus miedos, sus frustraciones, su dolor. Este lugar es tan terrible como la parte oscura de tu alma, de la mía, del alma de todos. Y sólo permanecemos condenados aquí porque el Creador lo desea.
El Asesino Anónimo la observó con algo de pena, la saludó y siguió moviendo sus pies...
Un sitio tan abominable que hasta su nombre horroriza
En su irrepetible y extraña recorrida, el Asesino llegó a un lugar habitado por chicas, la mayoría muy lindas. Se acercó a una y le dijo...
AA: Perdón, ¿dónde estamos?
Chica: Estamos en el Mundo de la Belleza. Está habitado por todas las personas por las que el Creador sintió algo especial, por todas las mujeres de las que el Creador, aunque sea por un instante, se enamoró. Viene cuando quiere recordar a alguna de nosotras. Es un sitio muy especial para él.
AA: Pero... ¿ustedes son reales?
Chica: Tan reales como vos, el Creador o quienes leen lo que el Creador escribe.
AA: Oh.
La mente del Asesino Anónimo jugaba su propio ajedrez. Saludó con una reverencia y continuó su marcha.
Claro: nuevamente el Asesino llegó a otro lugar, donde todo se veía en dos colores, pero no eran negro y blanco, sino celeste y blanco. Y preguntó a un chico...
AA: ¿Me podrías decir qué lugar es éste?
Chico: Esto es el Planeta Racing. Acá viven todas las personas que el Creador relaciona con la Acadé. Convivimos con recuerdos, esperanzas... Mirá, ahí pasa corriendo el Piojo López.
AA: ¿Y vos quién sos?
Chico: ¡Uy, no me presenté! Soy Matías, el primo del Creador.
AA: ¿El primo? ¿y te tiene acá?
Chico: No soy el verdadero Matías. Sólo soy una parte de su alma que vive acá por gusto.
El Asesino Anónimo miró un par de goles de Racing, que se sucedían en cada rincón, y siguió su camino.
Pasaron horas y horas, y por fin el Asesino vio movimiento, construcciones, otro lugar. Vio también a un hombre con capucha, y le preguntó...
AA: ¿Qué es este lugar?
Capucha: Es el Limbo de los personajes olvidados. Aquí vivimos todos los personajes que el Creador creó, pero que por el momento no recuerda. Tal vez conozcas a alguno, como Chaperro, que era una mascota con cuerpo de tubo de cartón, o el Pega-Bichos, que fue olvidado hace poco tiempo, por lo tanto recién llega. Pero seguramente no conocerás a la mayoría: Poderoso, Anselmo Butarque y otros...
AA: Entonces, espero que se acuerde de ustedes y puedan salir.
Capucha: Sí, seguro lo va a hacer...
El Asesino Anónimo lo saludó y siguió su viaje.
Agotado, casi sin fuerzas para mover sus piernas, llegó a otro lugar. Un hombre parecía esperarlo, firme.
AA: ¿Y esto? ¿Esto qué es?
Hombre: Es La Antesala. El lugar por el que deben pasar todos los que desean llegar hasta el Creador. Aquí se decide quién puede acceder y quién no.
AA: Y yo... ¿puedo pasar?
Hombre: Claro que sí. El Creador sabía que vendrías. Él lo sabe todo. Para llegar, sólo debes caminar diez kilómetros a través de este sendero. Éxitos.
Y el Asesino Anónimo, con sus últimas energías, comenzó a desandar. "Caminante, no hay camino. Se hace el camino al andar".
Tras caminar y caminar y caminar sin poder acomodar sus pensamientos durante diez kilómetros, el Asesino llegó a una casa de dos pisos, bastante linda. Con algo de temor, con incertidumbre, inevitable y fatalmente hizo lo que debía hacer: se acercó a la puerta, pues las rejas estaban abiertas, como dándole la bienvenida. Con la mente ya totalmente bloqueada, nublada, y sin saber qué esperar, el Asesino Anónimo golpeó la puerta. Se abrió lentamente y apareció un chico: anteojos, camiseta de Racing, bastante alto...
-"Hola. Soy Martín Estévez. ¿Querés pasar?".
¡ESTO SE ACABA, SEÑORES!



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